7 datos para entender la increíble formación militar de los ESPARTANOS

Curiosidades

7 curiosidades que no sabías a cerca de los Espartanos. Esparta, una urbe de la Vieja Grecia ubicada en la península del Peloponeso a riberas del río Eurotas, cuya primordial actividad era la guerra y tener un ejército indestructible. Su función primordial era tener una fuerza inescrutable. La película hollywoodense nos dio una perspectiva de los espartanos, aproximadamente acertada.

7 curiosidades que no sabías a cerca de los Espartanos

7 curiosidades que no sabías a cerca de los Espartanos

Algo de historia: Esparta fue una urbe única en la Vieja Grecia por su sistema social y su constitución, que estaban absolutamente centrados en la capacitación y la excelencia militar.

Merced a su poderío militar, Esparta fue una de las urbes que lideraron a los aliados helenos a lo largo de las Guerras Médicas en la primera mitad del siglo V antes de Cristo Entre el cuatrocientos treinta y uno y el cuatrocientos cuatro a. de C. Esparta fue la contrincante de la ciudad de Atenas en la Guerra del Peloponeso.

7 curiosidades que no sabías a cerca de los Espartanos

La derrota de los espartanos frente a la urbe de Tebas en la batalla de Leuctra, librada en el trescientos setenta y uno a. de C., marcó el final de su hegemonía, si bien sostuvo su independencia política hasta la conquista romana de Grecia en el ciento cuarenta y seis a. de C. Entonces empezó para la urbe un largo periodo de declive que tocó fondo en la Edad Media, cuando los espartanos se trasladaron a Mistrá.

Para no confundirnos, ni salirnos mucho del objetivo de este blog post, veamos siete datos sobre los espartanos y su increíble capacitación social:

Soldados formados desde la niñez

7 curiosidades que no sabías a cerca de los Espartanos

Esparta se convirtió en la mayor potencia militar de todo el territorio heleno gracias a la conocida educación espartana, un sistema educativo obligatorio, colectivo y público, enfocado primordialmente a convertir a sus ciudadanos en inexorables soldados, preparándolos para la guerra y para proteger el honor de su patria.

Los futuros soldados espartanos eran preparados prácticamente desde la cuna. Tras nacer, cada pequeño espartano era examinado por una comisión de inspectores del Estado para determinar si era sano y estaba bien formado. Si el pequeño tenía algún defecto físico se le consideraba una boca inútil y una carga para la urbe y se le llevaba al pie del monte Taigeto, donde se le lanzaba a un acantilado. Los agraciados bebés que pasaban la inspección empezaban su largo camino a transformarse en ciudadanos obedientes y valientes y también inexorables guerreros. Diríase que, para probar su resistencia, los bebés eran bañados íntegramente en vino sin diluir para poder ver su reacción, que eran ignorados cuando lloraban y asimismo que eran entrenados para no temer a la obscuridad.

El adiestramiento empezaba a los cinco años

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A los jóvenes espartanos de entre cinco y once años se los conocía como «paidion», quienes debían pasar por un severo adiestramiento militar llamado “agogé”. La educación espartana se fundamentaba en estrictas y estrictas reglas de disciplina, obediencia y sometimiento a la autoridad. Los progenitores no formaban a sus hijos en tanto que, desde los 7 años, los pequeños pasaban a depender del Estado y recibían una instrucción severísima. A esa edad, a fin de que no se volviesen enclenques, eran separados de sus madres y también internados en barracones comunales. Allá aprendían a leer y redactar, mas asimismo a subsistir en un planeta hostil, aprendiendo complejas técnicas de manejo de armas, técnicas de caza y lucha.

Soldados hasta los sesenta años

Tal como, como una jubilación. Para los espartanos no había opción de decidir. Transformarse en soldado era la única opción que tenían los jóvenes para ser un ciudadano «común» o bien «homoioi». Conforme las reformas del renombrado legislador Lycurgus, los ciudadanos hombres tenían prohibido escoger otra ocupación que no fuese la militar. Este compromiso podía perdurar décadas, en tanto que los guerreros debían continuar en servicio hasta los sesenta años. Labores como la agricultura o bien la manufactura, eran llevadas a cabo por las clases bajas, los llamados «Perioeci», compuesto eminentemente por ciudadanos libres que vivían en las zonas periféricas a la zona de Laconia.

Rituales sanguinolentos

Los jóvenes que se preparaban para ser militares participaban en rituales donde eran azotados salvajemente frente al altar del templo de Artemis Orthia, a esto se conocía como la”Diamastigosis”.

Todo iba más allá de las cuestiones religiosas, la práctica era una especie de prueba de resistencia que ofrecían los jóvenes espartanos bajo su tutela militar. La tenacidad del ritual era tal que hubo casos fatales. Claramente, era una de las pruebas más duras que debían encarar.

Rigurosa dieta

Los soldados espartanos proseguían una dieta rigurosa. Devotos del culto al físico, comían raciones ligeras y prácticamente deficientes, si bien nutritivas. El plato más indispensable era su insigne “sopa negra” hecha de sangre, vino y vísceras. Los ciudadanos con sobrepeso eran enormemente caricaturizados públicamente y corrían el peligro de ser expulsados de su urbe.

El vino, como en tantas otras civilizaciones, era una parte de su dieta. No obstante, se cuidaban de los excesos: en ciertos casos forzaban a esclavos a emborracharse violentamente para probarle a los jóvenes espartanos las consecuencias.

Los hombres podían casarse hasta los treinta años

Las leyes resguardaban el derecho a engendrar hijos, en tanto que era una conveniencia que dejaría formar futuros guerreros, mas existían ciertas restricciones que se consideraban precisas para tener buenos resultados futuros.

Los hombres no podían casarse hasta cumplir los treinta años de edad, al paso que las mujeres sí podían hacerlo, a una edad pero temprana, a los veinte años. Las reglas estrictas no pasaban por alto la salud y la destreza de su pareja femenina en el momento de seleccionarla, puesto que esta había de estar en inmejorables condiciones para engendrar guerreros fuertes y sanos.

Los solteros no eran bien vistos por no cumplir su deber y de manera frecuente eran humillados en fiestas religiosas. La educación de las pequeñas se dirigía a crear madres fuertes y sanas, capaces para engendrar hijos robustos.

Nunca rendirse en el campo de batalla

“Vencer o bien morir”, era el lema de los espartanos.

Los espartanos estaban preparados y entrenados para no tener temor y combatir cruelmente a su contrincante, hasta el momento en que el último soldado quedase de pie, puesto que rendirse no era una opción alternativa en el campo de batalla.

Rendirse no estaba en sus opciones, como aquellos cobardes que preferían fallecer en el suicidio al ver que su guerra estaba perdida.

Las madres espartanas eran siendo conscientes del destino de sus hijos; se despedían de ellos con la próxima frase: “vuelve con tu escudo o bien sobre él”.

Solo 2 clases de personas tenían sus nombres anotados en la tumba: las mujeres que murieron dando luz y los hombres que cayeron en el campo de batalla.

De ahí que damos gracias de las tradiciones particulares y del amor de nuestros progenitores.

Y que si en ocasiones nos tocaron unos buenos chanclazos, no se equipara con lo que le hubiese sucedido a un espartano. De seguro los corregían encajándoles una flecha en las nalgas. o bien algo por el estilo.

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