El día que Muhammad Ali platicó con un hombre que iba a suicidarse… y lo salvó

Curiosidades

Cuando Muhammad Ali salvó a un hombre que intentaba suicidarse. Avanzado el dos mil diecisiete, el luto por las pérdidas que dejó el año pasado se ha ido olvidando, la histeria que el dos mil dieciséis provocó en la mayor parte de nosotros se ha remplazado por la retrospección, recordando a quienes han hecho el bien en la humanidad.

Cuando Muhammad Ali salvó a un hombre que intentaba suicidarse

Cuando Muhammad Ali salvó a un hombre que intentaba suicidarse

De ahí que, en celebración a los setenta y cinco años del nacimiento del gran pugilista y activista, Muhammad Ali, recordaremos el increíble instante en que salvó la vida de un hombre que procuraba suicidarse, en el año de mil novecientos ochenta y uno, y que ahora, en su aniversario, ha empezado a circular nuevamente.

El vídeo muestra el trágico instante en que Muhammad Ali, salva a un hombre que amenaza con saltar desde el noveno piso, en un edificio de la ciudad de Los Ángeles.

Ali escuchó que un hombre se encontraba sentado, justo al filo de la ventana, aguardando a saltar a su muerte, con lo que el pugilista cambió el rumbo de su vehículo, y se dirigió de manera rápida a la escena para charlar con el hombre.

El vencedor ignoró a la multitud, que gritaban desesperadamente su nombre, sencillamente subió las escaleras lo más veloz que pudo y, en el vídeo, se puede estimar como aparece a 2 ventanas del desequilibrado hombre. Ali empieza a charlar con él, y vemos como, poquito a poco, lo persuade de que merece la pena vivir.

Ali, quien murió un tres de junio, del dos mil dieciséis, salió por la ventana y le afirmó al hombre: “Eres mi hermano. Te amo y nunca te engañaría. Ahora, debes percibir. Deseo que vengas a casa conmigo, que conozcas a mis amigos”.

Fueron veinte minutos, que parecían horas, puesto que el hombre de veintiun años, originario de Michigan, afirmaba que estaba triste puesto que absolutamente nadie lo quería, y conminó con saltar en reiteradas ocasiones.

El hombre le respondió: “¿Por qué razón te preocupas por mí? Soy un don nadie”. Ali le repetía que no era un don nadie en lo absoluto, y narró que lloró de desesperación puesto que, realmente, sintió empatía por el hombre, y le dijo: “Si brincas, vas a ir al averno, por el hecho de que no hay forma de arrepentirse”.

Tras charlar con el hombre y persuadirlo de no saltar, Ali vestido con un traje y corbata lo llevó a la comisaría en su Rolls-Royce, y fue con él a un centro de salud siquiátrico.

La multitud reunida gritaba “USA! Ama a Ali”, mientras que salía de la escena con el hombre que había salvado.

“Voy a ayudarlo a ir a la escuela y hallar un trabajo, adquirirle ropa. Iré a casa con él y conocer a su madre y a su padre. Lo llamaron don nadie, asi voy a casa con él. Andaré por las calles con él y van a ver que es grande. Todos y cada uno de los días lo voy a visitar en el centro de salud. Le afirmé que me quedaría cerca de él”.

Muhammad Ali, va a ser siempre y en todo momento recordado por ser un hombre de gran espíritu y también infinita bondad para el resto, aquellos que tuvieron la suerte de convivir con él, lo recuerdan con mucho amor y cariño. Este accidente, particularmente, nos enseña que esto es cierto.

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