Sexi periodista renuncia a los medios y se va al otro ‘medio’: es actriz del Cine para Adultos

Entretenimiento

Ella es la chica que pasó del periodismo a cine para adultos. nosotros tenemos un fichero cauteloso de cada profesionista que eleva el termómetro en Internet, y esta vez hacemos un espacio para la cronista más deseada de las redes sociales, Alejandra Omaña.

Ella es la chica que pasó del periodismo a cine para adultos

Ella es la chica que pasó del periodismo a cine para adultos

 

La sexi colombiana de veinticuatro años se volvió famosa cuando perdió una apuesta: apostó a que si su equipo de futbol subía de división, se desvestiría.

Lo pasmante es que cumplió y ahora decidió dejar el periodismo por un tiempo, en lo que se dedica a su nueva profesión: el cine para adultos.

 

En la industria del entretenimiento para adultos se hace llamar Amaranta Hank, y ahí da rienda suelta a su imaginación. Además de esto, explicó por qué razón decidió cambiar tan radicalmente su profesión:

“Pienso que el público generalmente, poquito a poco, ha comenzado a comprender que hacer esto no me hace menos, que puedo continuar ejercitando mi carrera al tiempo. No son todos mas creo que la gente está volviéndose más respetuosa”.

 

Si bien ejercita su sexualidad con libertad, asegura que los insultos son mucho mayores ahora que decidió dedicarse al entretenimiento en vez del periodismo. Lamenta que la gente la llame “put#”, “vulgar” y que no comprenda su ejercicio de la libertad.

“Me impulsó la necesidad de hacer lo que me viniera en gana. Soy defensora de mi libertad y mis deseos humanos. Mi vida había deseado hacer esto”.

 

 


Al tiempo, critica que quienes se dedican a la industria sean vistas solo como objetos y que sean explotadas por sueldos pobres. Otro inconveniente, acusa, es que hay mucha doble moral:

“En Colombia juzgamos desde las enseñanzas morales de la iglesia católica, mas les pasamos por alto las violaciones a pequeños, como las de Cali, donde afirmaron que el sacerdote violador no era el culpable, sino más bien los padres de los menores violados. La iglesia ha sido el primordial culpable de esa doble ética pues impuso principios que son extraños a la naturaleza del ser humano: redujo la postura de la mujer, nos formó con miedo al sexo y nos forzó a ser monógamos. El cincuenta y dos por ciento de los usuarios de material para adultos son cristianos católicos”.

 

 

 

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