La historia de César Millan; el encantador de perros intentó suicidarse cuando murió su mascota

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Millan está superando su reciente intento de suicidio. Lo que no te mata te debe hacer más fuerte. Alguna vez César Millan dio este consejo y ahora mismo lo está siguiendo tras su intento de suicidio.

Millan está superando su reciente intento de suicidio

Millan está superando su reciente intento de suicidio

El encantador de perros ha conseguido una fama mundial que pocos entrenadores de animales pueden gozar de forma plena. No obstante, no todo es miel sobre hojuelas para César Millan y su vida llegó a su punto más bajo cuando despertó en un centro de salud psiquiátrico tras haber intentado suicidarse.

Las apariencias engañan y muchos pensábamos que la vida de César era cómoda y fácil. De ahí que resultó extraño saber que este conocido entrenador deseó terminar con su vida.

Con su compañía, César Millan Inc., el encantador de perros había conseguido crear un negocio de 100 millones de dólares americanos, gozaba de su familia, que incluía a su leal compañero Daddy, un pitbull al que César reconoce como su primordial profesor en entrenamiento canino.

No obstante, la cuesta para abajo en la vida de Millan empezó justamente cuando Daddy murió de cáncer en el 2010.

Poco después, su esposa Ilusion le solicitó el divorcio a César tras 16 años de matrimonio. Por si esto no fuese suficiente, asimismo sus hijos pensaron que sus vidas estarían mejor sin él puesto que lo culpaban del reciente divorcio. El entrenador de perros acabó viviendo en la casa de uno de sus hermanos.

Aparte del golpe sentimental, César apreció que había hecho ciertas malas inversiones que estaban menguando su capital. Pese a su fama en los medios, Millan se quedaba sin efectivo.

Todo este torbellino empezó a afectar el trabajo de César puesto que como se sentía inestable, las mascotas de sus clientes del servicio dejaron de sentir confianza hacia él y prontísimo hubo una larga distancia entre Millan y los perros que acostumbraba a entrenar.

Un día en la casa de su exesposa, César decidió terminar con su creciente miseria y se tomó un coctel de pastillas para finalizar su vida. Pero su vida no acabaría en desgracia.

César sobrevivió y despertó en el pabellón de un centro de salud psiquiátrico. Supo que su intento había fallado y de ahí que sintió que todavía tenía un objetivo que cumplir.

Asi que empezó parcialmente desde cero. Consiguió tener un nuevo compañero canino, un pitbull cachorro llamado Junior. Se retiró a un nuevo terreno de más de 174 mil metros cuadrados para entrenar perros y cortó relación con su compañía puesto que piensa que las personas implicadas están más interesadas en el dinero que en el servicio.

De esta forma ha sido la fórmula de Millan contra la depresión: trabajo duro. Ahora está de vuelta con una segunda ocasión para ayudar a las personas con sus mascotas.

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