Misterio Resuelto: Así es como los astronautas van al baño en el espacio

Creímos que todo cuanto hacen los astronautas en el espacio es apasionante, peligroso y lleno de aventuras, pero se nos olvida algo fundamental, que asimismo van al baño, y de acá brota una pregunta que está repleta de ciencia y que ha desequilibrado las mentes de los amantes de los viajes interestelares: ¿de qué manera le hacen los astronautas para “liberar espacio” de sus organismos, especialmente cuando deben hacer “del dos”?

Chris Cassidy perteneció a la Marina de los U.S.A. y ahora es un astronauta que trabaja en la Estación Espacial Internacional y justo en ese sitio es donde grabó un vídeo para explicarnos cómo las personas en el espacio van al baño. En el vídeo nos da un recorrido por ciertas zonas de las increíbles instalaciones espaciales y además de esto nos explica que la sensación es exactamente la misma, esto es, como sucede en la Tierra sientes “ganas de ir al baño” y como lo hacen acá, van y se liberan.

El asiento es de plástico y tiene un contenedor de metal, pero claro, con especificaciones esenciales a fin de que lo puedan operar, e inclusive hay un manual a fin de que los astronautas que llegan por vez primera sepan de qué forma operarlo, y eso sí es diferente a lo que ocurre cuando están en la Tierra. Chris utilizó hongos y chícharos para simular los desechos, y muestra de qué manera se ponen en una bolsa y después se empujan con un palo de metal para el recipiente más grande que se halla bajo el de plástico.

Para la orina es considerablemente más fácil, puesto que solo la lanzan por un embudo conectado a una manguera, si bien no siempre y en toda circunstancia es simple pues ocurren averías y como te vas a poder imaginar, no es solamente ir a la ferretería de el rincón y adquirir los repuestos, sino pueden pasar semanas hasta el momento en que una nave les lleve lo que precisan para hacer las reparaciones, y esto ya ocurrió en 2008, con lo que los astronautas debieron utilizar el módulo de transporte de la nave como baño, mientras que arreglaban el de la estación.

Para eludir estos incidentes ya cuentan con un inodoro de remplazo a bordo, lo que cuesta una buena cantidad de dólares americanos, pero bien merece la pena por el hecho de que tampoco es posible salir de la estación para ir al baño “afuera”, como lo harías en un caso agobiado si estás en tu casa o bien en el campo, o bien en cualquier parte, por el hecho de que como vas a poder entender, aquí solo tienen el amplio espacio y los riesgos que eso acarrea, con lo que lo mejor es tener este sistema siempre y en toda circunstancia marchando al 100 por ciento .

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