Gastó solo 39 dólares en un restaurant y dejó 3,000 de propina; era lavaplatos desde los 7 años

Curiosidades

Paga su cuenta de 39 dólares y deja una propina de 3 mil. No cabe duda que la navidad empapa el entorno de bondad y cosas buenas -la mayor parte de las veces-, y aquellos que en su instante han sufrido de faltas económicas y cariñosas, desarrollan mayor sensibilidad a estos tiempos.

Ahora que tienen la posibilidad, quienes ya antes no tenían nada, tratan de compartir con los menos afortunados: ese es el espíritu navideño, y se presenta en cualquier sitio. Esta vez, fue en un restaurante en Washington.

Paga su cuenta de 39 dólares y deja una propina de 3 mil

Paga su cuenta de 39 dólares y deja una propina de 3 mil

Dwayne Clark es gerente de Aegis Living, una esencial empresa, y asimismo es un hombre de costumbres arraigadas: de forma regular asiste a The Brief Encounter Café, donde se sienta en exactamente la misma mesa y solicita exactamente el mismo desayuno.

Por este motivo, es ya conocido de todo el personal:

Yo como ahí en muchas ocasiones, y las personas que trabajan allá tienen una enorme actitud, son personas trabajadoras. Cuando mi esposa retornó al restaurant, después de hacer las compras navideñas, empezamos a charlar sobre el significado de la Navidad… Recibí la cuenta y le dije: ‘Creo que vamos a cambiar la vida de ciertas personas hoy’.

Chicos, ¡ hacen un enorme trabajo! Cuando tenía 7 años, lavaba platos y mi mamá cocinaba en un comedor como este. Éramos muy pobres y no teníamos dinero para Navidad. Espero que esto les ayude a todos a tener una mejor Navidad.

Ese fue el mensaje que dejó Dwayne al dorso de su cuenta, que fue de 39 dólares americanos, por unos huevos, papas y tocino, y en la que le añadió una propina ¡de 3 mil dólares americanos!

¡No lo vi venir! Mi objetivo era sencillamente ayudar en Navidad. La tormenta mediática que se ha liberado, me inspira para desafiarte -vamos a repartir alegría, un agradecimiento, una nota, una sonrisa o bien una enorme propina.

 

Vivimos en este gran momento de no conectarnos entre nosotros, así sea por la situación política o bien por la tecnología. Creo que la razón (por la que a la gente le agrada esta historia) no es por el dinero, sino más bien por esta conexión compartida.

Todos podemos asistir, si dejamos que ese espíritu navideño llegue a nosotros y ponemos manos a la acción… piénsalo…

Compartir

Comentarios